Un mundo sin moneda

A lo largo de la historia se han usado distintos materiales como dinero que para concretar su valor y ser un método de pago; se suman, agrupan o multiplican. Algunos simplemente son representantes del valor como los metales, los adornos o las conchas y, por tanto, se acercan más al concepto de único objetivo de pago. Los metales han sido el material más admitido y utilizado debido a las características que poseen; en función de su composición y su peso, se les asigna un precio concreto para usarse como dinero. Además, aguantan bien el uso, son de fácil transporte y se pueden ahorrar.

En el Museo Casa de la Moneda (FNMT) se puede visitar la exposición permanente Un mundo sin moneda donde se muestran objetos que han servido como dinero, es decir, con un valor para una comunidad concreta que los considera aptos para hacer intercambios con otros bienes. Los que no han evolucionado de forma que se arraigaran en la sociedad son denominados premoneda, un concepto que no guarda una relación temporal con la moneda metálica.

Museo Casa de la Moneda

Algunos objetos a los que se les ha dado un valor de cambio tienen la particularidad de ser utilitarios como las flechas que fueron una buena alternativa en los intercambios. También hay otros que se pueden consumir como son el tabaco, el té, el cacao o los cereales.

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