Cada vez más personas corroboran la relación que existe entre alimentación y salud. Gastar en alimentarse bien es una buena inversión que puede hacerse desde la economía familiar pero detrás de la alimentación ecológica hay mucho más que una opción alimentaria; se activan otros valores como es el esfuerzo por mejorar el medio ambiente, frenar el cambio climático, frenar el éxodo rural, conceptos éticos y de bienestar animal, etc.
Los estudios que han aparecido en los últimos dos años en torno al sector de la alimentación ecológica muestran que este mercado va a seguir creciendo durante los próximos años. Así, los alimentos “bio” ya están, en mayor o menor medida, en muchos lineales de grandes superficies y llama la atención el crecimiento de tendencias ovolactovegetarianas y veganas, así como los superalimentos, los fermentados y los productos “sin” (sin lactosa, sin gluten, sin azúcares añadidos), provocado, en parte, por las alergias e intolerancias que ha creado la alimentación convencional.
Las empresas especializadas en estos productos tienen mercado online. Es una obviedad que el mercado ecológico online sigue creciendo a buen ritmo al igual que también sucede con los demás sectores y mercados. Un ejemplo de esto es la compra de la compañía PlanetaHuerto por parte de Carrefour.
El sector ecológico está cambiando mucho y en muy poco tiempo, las grandes empresas han visto un nicho de mercado y se están introduciendo. Esto no tiene por qué ser negativo pero sí es complejo. No es bueno para el sector el hecho de que estas grandes empresas quieran funcionar en el sector «bio» como funcionan en el sector convencional donde no hay la misma ética, los mismos conceptos, que funcionan en el sector de los productos “bio”. El sector “bio” y su expansión son la punta de lanza de todo un cambio de paradigma que afecta a todos los aspectos de nuestra vida, desde la energía y la salud a los productos de higiene y cosmética. Esta forma de vida ha llegado a todos los rincones de la Tierra para quedarse.
En la comunicación, los principales objetivos que se buscan son posicionarse como referentes en la alimentación ecológica, mostrar todo el trabajo natural, respetuoso y sostenible que se realiza en la elaboración de los productos, destacar la importancia y los beneficios que tienen e incorporar productos naturales, sanos y ecológicos a nuestra dieta. La estrategia principal que se utiliza para ello es crear y coordinar una serie de acciones, tanto online como offline, con un material original y atractivo que despierte el interés de la audiencia por probar los productos ecológicos.
BioCultura, la Feria de Productos Ecológicos y Consumo Responsable

BioCultura es la feria por excelencia de productos ecológicos y consumo responsable que se celebra anualmente en Madrid y Barcelona y cada dos años en Sevilla, Valencia, Bilbao y A Coruña. Además, es referente internacionalmente, posicionándose entre las más destacadas a nivel europeo.
El recinto ferial IFEMA ha dado espacio para el encuentro de la edición 36 de BioCultura en la capital los días comprendidos entre el 11 y el 14 de noviembre (ambos incluidos). A la exposición acudieron más de 400 empresas del sector ecológico repartidas en diversos ámbitos como son la alimentación, la cosmética, la moda sostenible, materiales para la decoración del hogar, productos de ocio, etc. Esta cita atrajo a 35.000 visitantes entre los que había distintos perfiles: productores, distribuidores, consumidores. Los profesionales hicieron de la feria una reunión dinámica con actividades y ponencias en torno al objetivo común de hacer del planeta un lugar sostenible con cambios necesarios.
La producción ecológica según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
El sistema de producción ecológica, biológica u orgánica tiene el fin de preservar los recursos naturales para que los consumidores obtengan productos que provengan de sustancias y procesos naturales a los que se les hayan aplicado las normas exigentes en cuanto al bienestar animal y prácticas ambientales.
Tal y como menciona el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la producción ecológica está regulada en España desde el año 1989, el país con mayor superficie de agricultura ecológica de la Unión Europea. En el contexto de la comunidad europea, todos los alimentos envasados deben llevar un distintivo impreso compuesto por el logotipo de la UE, el código numérico de la entidad encargada del control, la marca y los términos específicos de la producción ecológica.
